Es una obligación que, por supuesto, también se extiende a los propietarios.
Todos los ciudadanos tienen la condición de contribuyentes, por lo que sus actos tienen consecuencias y obligaciones a nivel fiscal. Es el caso de los inquilinos en pisos de alquiler que viven en una casa alquilada por una renta mensual y tras la firma de un contrato con los propietarios.
Los inquilinos que viven de alquiler en una vivienda están obligados a declarar las rentas que pagan todos los meses para vivir en esa casa propiedad del propietario. Es una responsabilidad que se ha de cumplir independientemente de si ese inquilino se ha beneficiado de alguna ventaja a nivel fiscal.
Según explica TaxDown, plataforma de asesoría fiscal especializada, «los inquilinos también están obligados a declarar la cuota mensual que pagan por el alquiler». Esto se cumple, como en tantos otros aspectos, mediante la presentación de la declaración de la Renta cada año.
«Esta obligación para los inquilinos asegura que la Agencia Tributaria tenga constancia de todos los contratos de alquiler activos, permitiendo cruzar datos entre lo que declara el inquilino y lo que declara el propietario», informan en TaxDown. Esto provoca que «si un inquilino declara estar pagando un alquiler y Hacienda no encuentra la correspondiente declaración de ingresos por parte del propietario, esto puede levantar sospechas y potencialmente desencadenar una investigación».
Da igual que el inquilino no se haya beneficiado de alguna de las deducciones autonómicas contempladas por las diferentes comunidades autónomas para personas que viven de alquiler, algo que es el motivo principal para incluir las cantidades pagadas en la declaración pero que, como hemos visto, no es el único.
Así detecta Hacienda un alquiler no declarado
Hacienda tiene varias formas de detectar un alquiler que no se ha declarado, algo que afecta tanto a inquilinos como a propietarios. Aunque los arrendadores tienen derecho a deducirse gastos por alquiler, en algunos casos no se introducen en el borrador esas cantidades, lo que también es ilegal.
En TaxDown informan de cinco situaciones diferentes en las que la Agencia Tributaria puede detectar un alquiler no declarado:
- Un cruce de informaciones: sucede cuando el inquilino introduce el alquiler para conseguir deducciones y el propietario no. En ese caso, Hacienda cotejará datos y al hacer ese cruce descubrirá todo.
- El análisis de los portales inmobiliarios: la Agencia Tributaria se encarga de revisar los anuncios de alquiler en Internet para cotejarlos con sus registros.
- Inspecciones y visitas: a pesar de que se trata de una de las vías menos utilizadas, el organismo realiza visitas para verificar la información existente sobre inmuebles.
- El consumo de suministros: si en una vivienda que se declara como no alquilada se dan gastos habituales de luz, internet o agua, Hacienda puede sospechar.
- Empadronamientos: cuando el inquilino se empadrona en una dirección esa información estará en posesión de Hacienda, que lo comparará con sus registros.
(Noticia extraída de El Economista)